sábado, 28 de enero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
Realidades de Mi Pais (copiado de otro blog)
CÉDULA, LICENCIA Y CERTIFICADO
Un amigo recibió hace poco la visita de un colega chileno, a quien después de varios días de trabajo, ofreció llevar a Choroní, como para que no se fuera sin conocer por lo menos una de nuestras playas mas emblemáticas.
Salieron un viernes por la tarde, después de almuerzo, pensando en llegar de noche, cenar y luego poder aprovechar todo el sábado en la playa. En el camino y para darle un simpático toque folklórico al paseo, los paró la policía.
- Buenas ciudadano, por favor, permítame sus papeles, cédula, licencia y certificado médico.
El chileno un poco asustado preguntó:
- ¿Qué pasó? ¿qué hicimos?
- Nada, tranquilo. Le respondió mi amigo, a quien por supuesto todo le parece tan normal como manejar por el hombrillo.
El le entrega los papeles al policía y después de revisarlos, les dice:
- Miren, necesito que se bajen del vehículo y que me acompañen un momento al módulo para verificar una cosa.
El chileno comienza a inquietarse y vuelve a preguntar.
- ¿Pero qué está pasando?
- Tranquilo, no está pasando nada, lo que está haciendo lo está haciendo por joder.
Caminaron hasta el módulo y al chileno no le dió tiempo de preguntar qué quiere decir “hacer algo por joder” cuando el policía se les acercó y en un forzado tono paternal dijo:
- Ciudadano, ¿sabe que este certificado está vencido?
- ¡Cómo! ¿vencido?
- Se venció el día de ayer y usted sabe que sin certificado vigente yo no puedo dejarlo circular.
- Oficial, de verdad no tenía la menor idea. Mire, yo estoy aquí con este amigo de Chile que vino a conocer nuestro país y con el trajín de atenderlo, llevarlo y traerlo, se me pasó revisar los papeles.
- Bueno, no sé, ahora tiene que llamar a algún familiar o amigo para que venga a buscar el carro o si no habrá que llevarse detenido al vehículo.
- Pero imagínese, estamos a mas de 2 horas de Caracas y son casi las 7 de la noche ¿cómo le voy a pedir a alguien que se llegue hasta acá?
- ¿Qué le puedo decir? Usted tiene que entender que yo no lo puedo dejar manejar con el certificado médico vencido, sería una irresponsabilidad de mi parte, porque ¿qué se yo si usted está mal de la salud y mas adelante viene y le da un patatús?
Antes de que el chileno pudiera preguntar qué es un patatús, mi amigo con cara de bueno-esta-bien bajó el tono y preguntó:
- ¿Y no hay nada que podamos hacer?
- Bueno, usted sabe, la verdad es que de poder se puede, yo entiendo su situación, pero necesito que usted también entienda la mía.
Y sin mucho mas preámbulo el oficial explicó que la situación a la que se refería era a su situación económica y que el problema básicamente era que estaba 200 bolívares por debajo de lo que le gustaría estar.
- Usted me entiende ¿verdad? yo le ayudo, usted me ayuda y todos salimos ganando.
Mientras el chileno procesaba el tan tropical sistema de lógica y protocolo urbano, mi amigo aliviado y resignado dijo:
- Está bien, tengo el dinero en el carro, voy y lo busco.
El chileno y el oficial siguieron con la vista a mi amigo y antes de que el silencio fuera incómodo el oficial dijo:
- ¿De Chile?
- Si.
- ¿Y? ¿qué te ha parecido el país? ¿verdad que esto por aca es bien de pinga?
- Si, me ha gustado mucho, es impresionante.
- ¿Y qué es lo que mas te ha impresionado?
- La corrupción.
El oficial se lo quedó mirando, frunció el seño y sin titubear le dijo:
- Coño sí, eso si que es un problema, acá la gente roba, hace lo que le da la gana y el gobierno no hace nada, por eso es que estamos como estamos…
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